247º F
Sauna, esa trampa mortal

Han pasado tres años desde que Jenna sufriese un accidente y quedase atrapada en la carcasa de un coche junto al cadáver de su pareja, Ahora, la encantadora muchacha ha ido de viaje con tres amigos a un lago, para relajarse en una tranquila cabaña y su cómoda sauna. Una vez envueltos en vapor, la diversión se torna espanto cuando alguien bloquea la puerta y va subiendo la temperatura de la sauna. Jenna vuelve a sentir los ataques de la claustrofobia mientras busca la manera de salir antes de que la temperatura llegue a los 247º F: la temperatura en la que el cuerpo humano sufre el colapso.
Espacios cerrados, que buenos momentos nos han dado en el cine de terror/suspense, ¿verdad? Desde las casas, supermercados o instalaciones que clásicamente atacan los muertos vivientes, hasta algún avión maldito o repleto de serpientes, pasando incluso por cajeros automáticos o ataúdes construidos para un entierro prematuro. 247º F añade una nueva localización claustrofóbica al imaginario colectivo del horror: una moderna sauna perfectamente equipada para la muerte.


