The empty man

Maldiciones y horror cósmico

The empty man

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The empty man

Cualquiera que vea el tráiler de “The empty man” puede hacerse la idea errónea de que se encuentra ante la enésima cinta de adolescentes enfrentados a una maldición con temporizador; de esas que te dan tres días antes de llevarte por delante si ves una cinta de video prohibida, mandas un mensaje de móvil, o murmullas un nombre al tiempo que haces algún ritual estúpido frente al espejo. Algo de esto hay, pero “The empty man” es mucho más ambiciosa y menos simplista que esos slasher sobrenaturales. Tal vez incluso demasiado ambiciosa (aunque muy por debajo del comic que adapta) pues nunca parece definirse en un género determinado. Personalmente, su extensísima duración, dos horas y cuarto, no se me hicieron en ningún momento cuesta arriba gracias a ese carácter cambiante. Además, los amantes de la literatura de H. P. Lovecraft o Ramsey Campbell van a encontrarse con una historia bien estructurada que en varios momentos nos remite a estos autores. De hecho, remite más a ellos que a la novela gráfica de la que proviene.

Cuatro montañeros norteamericanos de viaje por el Tíbet, encuentran un altar en torno a un extraño esqueleto humanoide (que visualmente nos recuerda a el comienzo de Alíen). El personaje de Aaron Poole, que descubre el túmulo al caer por una grieta, queda en estado catatónico y la climatología obliga al grupo a encerrarse en un refugio de montaña donde se enfrentarán a un terrible misterio… Años después, en Estados Unidos, un expolicía (James Badge Dale) tratará de averiguar el paradero de la hija de su vecina y de sus amigos, desaparecidos todos ellos, tras invocar a una leyenda urbana. Las investigaciones se tornan cada vez más espesas y una suerte de logia o asociación de nuevo pensamiento (el instituto Pontifex), se perfila como responsable de estos misteriosos sucesos.

Lo mejor: Su primer tramo es muy intrigante. Siempre guarda un giro para sorprenderte.

Lo peor: Tanta mezcla de géneros y subgéneros desdibuja el resultado.


Rent-a-pal

Amigos de hierro y cromo.

Rent-a-pal

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Rent-a-pal

La cinta que os estoy reseñando es de esas que concurren a los festivales de cine fantástico y que, tras su primer pase, empiezas a escuchar hablar de ella en las colas de entrada y salida y en las recomendaciones de los corrillos. Es de esas que, cuando te estas tragando un ladrillo que pintaba estupendo, una voz dentro de ti te dice que tenías que haber elegido esta otra. Me la perdí en Sitges 2020, pero me recomendaron que le siguiera la pista. Ahora, gracias a los productores del título, he tenido la oportunidad de verla y la verdad es que me ha sorprendido muy gratamente.

La acción trascurre hace treinta años, en los últimos coletazos del mundo analógico. El protagonista es David (Brian Landis Folkins) un solterón entregado en cuerpo y alma al cuidado de su madre (Kathleen Brady) enferma de demencia senil, que pasa su día a día sentada frente al televisor viendo cine clásico en su VHS sin tener muy claro si su cuidador es su hijo o su marido. La vida de este abnegado personaje es asfixiantemente monótona. Él también desea que alguien le cuide. Sueña con encontrar una pareja mientras se desahoga por las noches recurriendo al onanismo y al cine porno en super 8. David se ha apuntado a un servicio de citas por video. Todas las semanas alquila cintas de mensajes de posibles pretendientas y cruza los dedos para que una de ellas también encuentre atractivo su desastroso video de presentación. Un día, en la oficina de esta agencia de citas, descubre una cinta titulada “Rent-a-pal” (alquila un amigo) y decide comprarla. Al llegar a casa, conoce en el video a Andy (Wil Wheaton), un personaje que desde la pantalla simula conversar, escuchar, e interesarse por la vida de quien sea su espectador, comenzando una extraña amistad.

Lo mejor: Su protagonista y su enfermiza historia de amistad te atrapan.

Lo peor: Algo precipitada en su cierre.


Teddy

El friki-lobo

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Teddy

Comentaba en twitter al salir del cine de ver “Teddy” que podía ser, al género de licantropos, lo que “Déjame entrar” al de vampiros, o lo que supone “Thelma” al de los poderes mentales. Esta cinta francesa, rodada con una textura y naturalismo propio del cine social británico, es una película sorprendente que, pese a seguir la senda muy manida que suelen trazar estas historias de personajes que mutan a la luz de la luna, hace el recorrido de forma que parezca un trayecto nuevo.

Nadie en el pueblo apuesta un duro por el joven Teddy. Su actitud chulesca, su familia un tanto disfuncional (vive con sus tíos en una cochambre), y el rechazo de los jóvenes de su edad, compañeros de instituto hasta que decidió dejar los estudios, han tatuado en su frente la palabra fracaso. Pero el chaval aún se aferra con uñas y dientes a tirar para adelante. Trabaja en una casa de masajes y estética, donde hace oídos sordos a los insultos de los clientes y a las insinuaciones sexuales de su jefa, y mantiene una relación con una chica bien, con la que sueña una vida tranquila ignorando las malas caras de sus futuros suegros. Una noche Teddy es atacado por el lobo que ha estado causando estragos en la región. A partir de ese momento una pequeña sucesión de cambios en el joven amenazarán sus planes de futuro.

Lo mejor: Su suave transición de lo real al terror atrapa. Es una interesante metáfora de lo complicado que es librarse de las etiquetas sociales.

Lo peor: Le faltó presupuesto a su traca final.


La llorona

A cada cerdo le llega su San Martín.

La llorona

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DIVERSIÓN:
TERROR:
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GORE:
  • 3.5/5

La llorona

Con sólo tres películas bajo en brazo el escritor, director y guionista Jayro Bustamante es todo un grano en el culo para la sociedad mas conservadurista y caduca de su país: Guatemala. Su cine se sujeta en la realidad, en acontecimientos y sucesos sociales. Da voz a los acallados por el poder. Pese a abrazar en esta ocasión sin complejos el cine fantástico, “La llorona” conforma junto a “Ixcanul” y “Temblores” una particular trilogía de la injusticia guatemalteca contemporánea: Contra los indígenas, contra los homosexuales y contra el comunismo.

Un ex general, en un delicado estado de salud por su avanzada edad, ha de hacer frente a un juicio por su genocida comportamiento con los indígenas Ixil en tiempos del dictador Ríos Montt. Un juicio que aparentemente no tiene visos de llegar a ninguna parte, pues los intereses del estado quieren mirar a otra direción y pasar página. En guatemala, como en muchos paises donde las dictaduras camparon a sus anchas, la justicia además de ciega parece amnésica... Afortunadamente la llorona llegará para que se caiga lo que esté flojo.

Lo mejor: Elegante cuento sobrenatural con vocación de azuzar conciencias.

Lo peor: Es una buena película dramática, pero el terror se usa con fines que poco tienen que ver con poner la piel de gallina.