Conocer a unos pivones y que sean vampiresas, cosas que pasan
Un grupo de adolescentes conocen a unas chicas en una convención de temática de ciencia ficción. Los líos amorosos no faltarán, pero tampoco tardarán en descubrir que entre ellos tampoco faltan los vampiros reales.
Seamos sinceros, en un primer momento no me interesó una mierda esta película, es así. De hecho la característica más destacada por los medios era su “originalidad”, que es precisamente de lo que carece en mi opinión. Pero yo sabía que esto tenía que tener algo oculto, algo llamativo, algo que hiciese que aumentara considerablemente mi deseo por verla. El “secreto” de My Sucky Teen Romance es su directora/guionista que no es otra que Emily Hagins. ¿Qué pasa? ¿Que no sabéis quién es? No es algo demasiado extraño la verdad ya que Emily no tiene más que 18 años (en octubre cumple 19), es decir, es solo 9 meses mayor que un servidor. Quizás no os parezca tan extraño el hecho de poder hacer una película con esa edad, pero seguro que os sorprende su debut: Pathogen fue la primera película de la jovencísima Emily Hagins y la dirigió con tan solo 12 años. ¿Ahora qué? ¿Impresionados? Seguro que no fue la mejor película del mundo y que no pasará a la historia por algo que todo el mundo debería ver, pero por lo menos casi todos los que la han visto coinciden en que es una película entretenida y dinámica. Repito, estamos hablando de una chiquilla de 12 años. ¿Qué ha podido hacer ahora con casi 19?