Kotsutsubo

Las cenizas más baratas, amateur y peligrosas de los últimos tiempos

Kotsutsubo

Eri es una estudiante bastante discreta, siempre pasa desapercibida. En cambio la amiga de su infancia Mitsuko es la líder de la clase y se ve obligada a sufrir el acoso de su espeluznante profesor Ichida. Para proteger a su amiga Eri consigue una urna funeraria que contiene unas cenizas malditas que provocan la muerte del que se las lleve a la boca.

Hace ya un tiempo que hablé de la japonesa Life Is Dead y es que hoy en día a la mínima que nos despistamos tenemos una nueva película asiática cada cual más casposa y … ¿“extraña” es la palabra que busco? Dejémoslo en “diferente”. De todas formas tenemos que admitir que a mucha gente le pirran estas frikadas y disfrutan viéndolas (yo me incluyo, a medias, en ese grupillo). No tiene nada malo, de hecho la mayoría de las veces lo único malo suele ser la película en sí. Kotsutsubo se une al grupo de las frikadas absolutas y plantea un argumento que no aporta casi nada nuevo. Es extraño el hecho de que unas cenizas provoquen la muerte del que las ingiera, pero no deja de ser un detalle absurdo para poder golpearnos con otra “maravilla asiática” más.

Art House Massacre

En nombre del Arte

Art House Massacre

Ben y Liz forman un joven matrimonio que se encuentra en fase de superar el reciente aborto de Liz. Todavía consternada, Liz decide abandonar su trabajo de enfermera, mientras Ben intenta aferrarse como puede a su trabajo de contable tras una serie de despidos en su empresa.

Con el objetivo de contribuir a la maltrecha economía familiar, Liz acepta un trabajo como modelo para un fotógrafo llamado Phillip, que trabaja en una casa en mitad de la nada. Ahora Liz se encuentra atrapada en un sótano, a merced de un psicópata asesino con pretensiones artísticas. Su única esperanza de salir con vida es Ben, el único que cree que Liz está en peligro. Ben iniciará una carrera contrareloj para salvar la vida de su esposa.

Desde Gran Bretaña, y tras su paso por el market del reciente Festival de Cannes, nos llega Art House Massacre, un tenso thriller independiente dirigido por Steve Laurence del que realmente muy poquito se sabe a excepción de su terrible poster, un trailer demasiado explícito y un par de fotografías más sangrientas - y esperanzadoras – de lo que cabría esperar.

The Imposter

Un caso tan irreal como la vida misma

The Imposter

1994: Un niño de trece años desaparece en Texas. Sus padres, perdida la esperanza tras tres años y medio de espera, reciben una llamada desde España. Su hijo ha sido encontrado y cuenta una truculenta historia de secuestro y torturas. Ahora esta documental intentará sacar la verdad a la luz. ¿Por qué el pequeño parece algo diferente? ¿Qué ocultan sus padres? ¿Quién es el impostor?

Desde Inglaterra llega este curioso documental dirigido por Bart Layton, director que ya ha trabajado en varios documentales para televisión y da el salto a la pantalla grande con una historia verídica que dicen ha conmocionado a Sundance, Seatle y Cannes, donde ha sido preestrenada con bastante éxito.

Bueno, solo hace falta ver el tráiler para darse cuenta de que Layton es un editor de primera. Con recreaciones hechas por actores – entre los cuales no conozco ni a uno – y testimonios reales, sabe sobre hinchar la tensión de los eventos verídicos, destripados en un nuevo documental sin conciencia. Siempre me queda la duda de si un periodista debe realzar ciertos valores de sus historias para darle un impacto dramático a la noticia, de tal forma que se llame la atención sobre cuestiones obviadas u olvidadas, o simplemente presentar la realidad para que el infalible ojo del público evalúe y procese bajo su propio criterio. Es decir, ¿estamos ante un documental humanista con deseo por desvelar una verdad incómoda e inquietante? ¿Se trata en realidad de una dramatización demasiado “hollywoodiense” de un caso que no debería haber trascendido?