La hora más oscura

Para ellos, y puede que también para nosotros

La hora más oscura

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  • Título original: The Darkest Hour
  • Nacionalidad: USA, Rusia | Año: 2011
  • Director: Chris Gorak
  • Guión: Jon Spaiths
  • Intérpretes: Emile Hirsch, Olivia Thirlby, Max Minghella
  • Argumento: Moscú está siendo invadida por unos alienígenas cuyos escudos los vuelven prácticamente invisibles. La situación coge por sorpresa a un grupo de jóvenes estadounidenses, que se unirán para intentar hacer frente a la amenaza.


La hora más oscura

En los últimos años llevamos una buena tralla de estrenos, ya sea en cine, video o TV, sobre invasiones alienígenas, o en los que los seres en cuestión tienen importancia en el argumento. Ha sido una constante desde hace décadas, con años más o menos productivos. Sobre todo a raíz del sorprendente éxito de la magnífica Distrito 9 (2009), una nueva forma de comprender el fenómeno se impuso. Pero no todas han seguido la senda creada por aquella. También se ha aprovechado para proponer apologías de la acción somos-marines-cojones – Invasión a la Tierra (2011), Battleship (2012) -, experimentos con géneros opuestos – Cowboys & Aliens (2011) – u odiseas románticas con trasfondo de monster-movie – Monsters (2010) -. Algunas han salido mejor, otras peor. La hora más oscura no está entre las mejores.

Lo mejor: La dirección artística y algún que otro detalle de inventiva en las muertes.

Lo peor: Su premisa, que podría haber dado bastante juego, queda muy desaprovechada, y los actores son terribles.


The Thompsons

Los vampiros que chupan unidos permanecen unidos

The Thompsons

Un baño de sangre, acaecido en una gasolinera de un árido paraje, empuja a los Hamilton, una familia de vampiros, a dejar los Estados Unidos para buscar nuevas venas donde pastar. Una vez en el Reino Unido, desesperados por protección, buscan la ayuda de grupos de personas que supuestamente muestran simpatía por los de su raza.

Los cineastas Mitchell Altieri y Phil Flores, más conocidos dentro del mundillo como The Butcher Brothers, recogen el testigo de la película con que iniciaron su idílica relación como pareja cinematográfica de hecho – si olvidamos su verdadera opera prima, Long Cut, la cual era bastante primeriza e intrascendente -. Con algunos añitos más, unos seis en concreto, los directores norteamericanos especializados en cine del género sangriento buscan resucitar a los “Hamilton”, una extraña familia de vampiros cuyas andanzas allá por el 2006 no dejaron satisfechos a la gran mayoría, a pesar de las interesantes dosis de innovación que aplicaron al concepto vampírico y a la forma de narrarlo. Y es que pese a ser una película digna de mención, le faltaba “algo”, sobre todo afinar más la historia y profundizar en la definición de personajes. Un mal con el que han ido lidiando en sus dos siguientes cintas: la pésima – aunque esa es otra historia – Abril Sangriento y la apasionada The Violent Kind. Es precisamente en esta última cuando los hermanos metafóricos muestran un sentido del ritmo y de la narración superior y ya casi en plena madurez. Y eso que con The Violent Kind también jugasen a epatar de una forma demasiado efectista. Pero con ese nombre artístico, ¿se podría esperar otra cosa?

The Wicked

La bruja no estaba muerta, estaba de parranda

The Wicked

Las polvorientas historias cuentan de la bruja que vivía en aquella vieja casa entre los árboles. ¿Sobreviviría aquella malvada mujer a las cazas de brujas del siglo XVIII? Las historias pasan de generación en generación, hoy, la gente del pueblo cree que si rompes una de las ventanas de la vieja casa, la bruja volverá del más allá para atraparte. Las viejas leyendas solo aguardan a que una niña inocente desaparezca por los alrededores de la destartalada mansión. Las malas lenguas dicen que rompió una ventana…

Con el festival de Cannes a toda máquina, comienzan a llegar jugosas novedades, se reactiva la información de proyectos que creíamos muertos y, en general, el mundillo del cine palpita con fuerza inusitada, sobre todo en Europa. Pero más allá del glamour de la alfombra roja, de las locura de Sacha Baron Cohen a lomos de un camello o la impaciencia por saber si Argento realizará una buena adaptación de Dracula en 3D. Más allá de todo eso, el zoco francés abre sus puertas y pequeños productos independientes de terror buscan un hueco entre los fornidos brazos de un atractivo distribuidor.