Charm
Nueva York necesita un buen baño... ¡de sangre!

Un habitante de Nueva York siente que algo ha cambiado en su amada ciudad, que ésta se encuentra masificada y llena de porquería humana. Tras darle muchas vueltas, solo encuentra una solución coherente: asesinar a todo ciudadano que resulte molesto. El único problema es que nadie está haciendo mucho caso de sus crímenes.
¿Misterioso asesinato en Maniatan? Nada más lejos. Ashley Cahill debuta, protagoniza, edita, dirige, produce, escribe y toca el acordeón en esta curiosa Charm, que anda meneando el palmito por Cannes de la mano de los señores de Bleiberg Entertainment, propietarios de los derechos internacionales. La cuestión es que estamos ante una comedia muy negra que bebe, según su propio director, de otras obras de culto como American Psycho, Taxi-Driver o La Naranja Mecánica. De todos modos no creáis que este señor sale de la nada, detrás de su nuca – como productores asociados – el aliento de Jonathan Cravem (uno de esos “hijos de…”) y Cody Zwieg (productor de Apollo 18 y los remakes de The Last House on the Left y The Hills Have Eyes) se encarga de que la cinta tenga empaque necesario y una aureola de “modernidad intelectualoide neoyorkina” que tira pa’tras.


