Charm

Nueva York necesita un buen baño... ¡de sangre!

Charm

Un habitante de Nueva York siente que algo ha cambiado en su amada ciudad, que ésta se encuentra masificada y llena de porquería humana. Tras darle muchas vueltas, solo encuentra una solución coherente: asesinar a todo ciudadano que resulte molesto. El único problema es que nadie está haciendo mucho caso de sus crímenes.

¿Misterioso asesinato en Maniatan? Nada más lejos. Ashley Cahill debuta, protagoniza, edita, dirige, produce, escribe y toca el acordeón en esta curiosa Charm, que anda meneando el palmito por Cannes de la mano de los señores de Bleiberg Entertainment, propietarios de los derechos internacionales. La cuestión es que estamos ante una comedia muy negra que bebe, según su propio director, de otras obras de culto como American Psycho, Taxi-Driver o La Naranja Mecánica. De todos modos no creáis que este señor sale de la nada, detrás de su nuca – como productores asociados – el aliento de Jonathan Cravem (uno de esos “hijos de…”) y Cody Zwieg (productor de Apollo 18 y los remakes de The Last House on the Left y The Hills Have Eyes) se encarga de que la cinta tenga empaque necesario y una aureola de “modernidad intelectualoide neoyorkina” que tira pa’tras.

Gangsters, Guns and Zombies

28 días después, alguien quiere sacar provecho

Gangsters, Guns and Zombies

Q tiene un plan: toda Inglaterra está trastornada por el asunto de los zombis, y alguien tiene que sacar provecho de la situación. Desgraciadamente los planes simples nunca lo son tanto. Primero necesita compañeros para su plan, y los gángsteres nunca son personas sencillas de tratar.

Sin embargo, y una vez superado el primer escollo de lidiar con unos socios psicópatas, todo va sobre ruedas hasta que el asunto de los zombis se escapa efectivamente de control. Q asume que está hundido hasta el cuello en un Apocalipsis zombi. Al menos, conocen una pequeña casita en la costa donde podrán guarecerse mientras la policía lidia con los muertos vivientes y ellos cuenta los billetes del golpe. ¡Qué equivocados! El viaje a la costa se convierte en una pequeña odisea repleta de criminales, locos, armas y, por supuesto, ¡zombis!

De la mano de Imagination Worldwide, una importante distribuidora norteamericana cuyos productos siempre albergan una calidad que dignifica la palabra “independiente”, nos llega el primer tráiler de otra de esas cintas “underground” que andan de tapadillo por el último festival de Cannes. En este caso una “zombedy” en toda regla. Pero no os echéis a temblar todavía. Sí, la dichosa mezcla de humor con muertos vivientes está más sobreexplotada que los bajos de un gigoló; aunque siendo justos, todo se trata de ir desgranando cada película individualmente sin meterlas en el mismo saco. Dicho lo dicho, creo que los autores de Gangsters, Guns and Zombies pueden caminar con la cabeza muy alta porque todas las sensaciones negativas que residen en la superficie (ese escamoso título, ese horrible póster…) se desmoronan con solo echarle un vistazo al tráiler.

At Silver Falls

¡Menudo cabreo llevan las gemelas...!

At Silver Falls

Jordan llega a un pequeño pueblo llamado Silver Falls, hogar de sus tíos, después de la muerte de sus padres. Cerca se encuentra un oscuro bosque que encierra varios secretos, pero alguno más macabro que otro y la joven Jordan tendrá que sufrir el acoso de uno de ellos.

El Extraño talento de Luther Strode

El Noveno Arte Chorrea Tinta Roja

El Extraño talento de Luther Strode

TODO ESTÁ INVENTADO

Un euro. Si me hubieran dado un maldito euro cada vez que un “gafapastoso” (y ojo, os lo dice quien las luce, que mis siete dioptrías no dan tregua tras años de lecturas oscurantistas y visionados infames), me hubiera soltado la susodicha frasecita de marras con aires de estúpida suficiencia nihilista, ahora mismo sería rico y estaría… ¡Qué coño! Estaría haciendo exactamente lo mismo que hago ahora, escribir para Almas Oscuras porque me encanta hacerlo.

Tranquilos, que no voy a caer en la candidez nostálgica de creer que el género de terror en particular y en fandom en general vive sus mejores momentos (los años ochenta para nuestra desgracia, o fortuna, quien sabe, ya quedaron atrás). Y si bien es cierto que puedo conceder que el ufano aforismo de marras se ha convertido en la tónica general, ello no significa que existan las suficientes excepciones como para caer en la absurda desesperanza. Es más, si cabe, la encomiable labor de páginas como Almas Oscuras se asemeja a esos viejos mineros de Alaska que disfrutaban sus vidas cribando fango, para de vez en cuando toparse con una pepita de oro con la que iluminar su espíritu.