Psicosis

Una reseña cinéfilo/literaria de MASP

Psicosis

EN BUSCA DEL CHOLLO PERDIDO

¡Me encanta el olor a napalm de los sábados por la mañana! Es mi día favorito de la semana, pues lo dedico a lo que he dado en llamar “arqueología literaria”. Sí, Almas Oscuras, en esos momentos me pertrecho de mi bandolera y cual Indiana Jones de pacotilla me dedico a bucear en los más oscuros recovecos de las librerías más inhóspitas y los centros comerciales más clandestinos a la busca y captura de una rara avis, como esos viejos mineros que pasaban sus días cribando grava hasta encontrar la ansiada pepita de oro. Y si bien en muchas ocasiones la aventura suele ser infructuosa, os aseguro que al final, el que busca, encuentra.

Tenemos que hablar de Kevin

¿A que saben las lágrimas de una madre?

Tenemos que hablar de Kevin

Alfonso Bayo es un buen amigo del blog que se ha puesto en contacto con nosotros para recomendar una película que fue estrenada ayer en las carteleras españolas. Así que entre ambos, pero básicamente él, hemos querido pergeñar esta noticia para que os animéis a disfrutar de una cinta que ya ha creado cierta controversia y luce como obligación para el cinéfilo de pro. Aunque se escape ligeramente de los cánones de Almas Oscuras creo que sabréis apreciarla (a ver que dicen ahora las mentes preclaras que nos acusan de promocionar solo “borralla”).

Entrevista a Adam Mason

Aplicamos el tercer grado sobre el director de Blood River, Pig y Junkie

Entrevista a Adam Mason

Si algo ha merecido la pena, de mi historia de amor con Almas Oscuras, ha sido la posibilidad de conocer gente increíble, muy variada, interesante y, sobre todo, afín a mis gustos acerca del cine de terror, literatura y demás zarandajas. Me estoy refiriendo a todos vosotros: los que nos animáis a seguir, los que nos leéis pero no os atrevéis a comentar, los que nos ignoráis, los que nos alabáis, los que nos insultáis… pero reconozco que el placer ya se transforma en gozada cuando puedo intercambiar impresiones con alguno de los cineastas que tanto disfruto. Sobre todo porque, gracias a los tejemanejes del destino, todos los “amigos” que se han dignado a hablar con nosotros no tienen ni un pelo en la lengua. Su sinceridad y entusiasmo es un ejemplo a seguir: si la semana pasada ya pudimos disfrutar del genial y acertado Norberto Ramos del Val, hoy le toca el turno a un director menos cercanos geográficamente, pero más cercano en cierta manera.

Los que nos sigáis habitualmente sabréis que profesamos cierta veneración – pero bien entendida, que aquí no idolatramos ni a Dios – por Adam Mason, el arriesgado director británico del que siempre hemos intentado traeros noticias frescas y toda la información que nos iba llegando. ¿Qué su manera de entender el cine siempre ha sido muy cercana a la nuestra? Por supuesto y, básicamente, el punto de unión radica en nuestro gusto común por una buena historia sin prejuicio alguno. De ahí nuestra admiración y el esfuerzo que siempre hemos realizado por seguirle.

Aprovechando que Adam Mason está dando los últimos retoques a su nueva obra, ”Junkie”, nos pusimos en contacto con él para realizarle otro buen puñado de preguntas como ya hicimos hará casi dos años en la entrevista a Adam Mason de 2010. Es bonito reencontrarse con viejos amigos y ver como su honestidad sigue intacta, así como comprobar que su evolución personal y profesional ha dado pasos de gigantes, siguiendo una similar a la propia.

Adam Mason nos regala una entrevista densa y profunda como pocas, un toma y daca del que me siento sumamente orgulloso y que me gustaría no dejaseis pasar por alto. No solo por conocer un poco más del pensamiento íntimo de un director del cine que nos gusta – al fin y al cabo puede que a muchos nuestra conversación os suene a mera paja mental, y muy extensa además –. No, más allá de las palabras se revela una actitud y una personalidad que puede enseñarnos un par de cosas sobre la vida. Así que no se trata solo de las películas, del horror, del miedo… no es solo cine, tras bambalinas brillan personas, el mayor patrimonio del que podamos presumir.