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Atrapado por la nieve en una casa con fantasmas que hacen pupa

Eugene se queda atrapado por la nieve en una casa y allí tendrá que enfrentarse a los fantasmas de su pasado.

Eugene se queda atrapado por la nieve en una casa y allí tendrá que enfrentarse a los fantasmas de su pasado.


“S&Man” es de la pelis más reveladoras que he visto en mucho tiempo. Es un falso documental en el que, con la excusa de investigar cómo se hacen las películas ultragore, se responde a varias cuestiones sobre el cine de terror y sus motivaciones, sin moralina ni sensacionalismo. Muchas son las películas que plantean, como gusta decir por ahí, las preguntas adecuadas; pocas, como “S&Man”, que se atreven a responderlas o, al menos, a dar respuestas que a mí, personalmente, me resultaron útiles.
J.T. Petty, el director de la película, cuenta, al comienzo, una historia espeluznante de su niñez sobre un pedófilo que vivía en su barrio. Según sus propias palabras, intenta convencer a HDNet Films, compañía productora de la película, para hacer un documental sobre este hombre, pero cuando consigue localizarlo, él se niega a participar. Como necesita encontrar material para entregar una película, acude a la convención Chiller, en Nueva Jersey, donde se juntan los directores y fans del género alternativo, gore extremo. Allí, conoce a varios de ellos, incluido a Eric, creador y único responsable de la serie “S&Man”. Dicha serie consiste en el propio Eric, siguiendo a chicas por la calle, hasta que las consigue conocerlas, llevárselas a su casa o al bosque, y asesinarlas. Por supuesto, se trata de ficción hiperrealista e hiperviolenta, no muy distinta a la que plantean otros consagrados del género como Fred Vogel o Bill Zebub, a quienes igualmente conoce y entrevista.
Lo mejor: Su falta de prejuicios.
Lo peor: Que no sea de visión obligada, tanto para los seguidores del género como para los detractores.

La abuela de Danny acaba de fallecer, concediéndole a su nieto de veinticinco años la oportunidad de trasladarse al enorme apartamento que esta poseía en Manhattan. Pero Danny tendrá que encerrarse doce días en la casa antes de poder controlar el arrendamiento. Además, hay un problema adicional: él no es el único ocupante del apartamento.


Quiero mandarle un entusiasta abrazo a Eddie Lamorgue (de LaMorgueCinema) por la traducción y montaje de esta nueva locura nipona. Sin gente sacrificada y altruista como él no podríamos ver obras que, por minoritarias, raramente llegan al público hispano parlante. ¡Gracias por vuestro trabajo!
Tsukiko está condenada a contemplar la muerte de su hermana… más de una vez. Tras el accidente que las separa de forma mortal, Tomie regresa a casa para sus cumpleaños. La familia no sale de su asombro ¡si la enterramos hará solo unos meses! Pero ese es el tiempo suficiente para que la “nueva” Tomie haya aprendido como destruir la mente de su hermana, como esparcir el mal, el odio y la envidia que su belleza en vida provocaron. Así, una riada de sangre cubrirá las suaves huellas que la perfecta Tomie deja sobre los corazones de sus semejantes, aunque esa sangre sea la suya propia.
Lo mejor: La atmósfera de pesadilla, sensacional vuelta a lo que siempre ha representado el j-horror: algo completamente diferente a lo que espera un occidental.
Lo peor: Las actuaciones a nivel general, un desastre a excepción de Miu Nakamura (Tomie)