Tokyo Species
Sexo lésbico provinente del espacio exterior

Una colegiala intenta suicidarse lanzándose al vacío desde lo alto de un puento. Malherida y tirada en el suelo, una ser extraterrestre penetra en su interior y utiliza su cuerpo como anfitrión de una criatura sedienta de sexo y sangre que busca aparearse y reproducirse.
Este es, a grandes rasgos, el argumento de Tokyo Species (si digo que es la penúltima locura nipona… ¿me repito?… sí), película de bajo presupuesto dirigida por el japonés Nozomu Sasaki que, como salta a la vista, posee evidentes semejanzas con Species (en España tuvo el subtítulo de Especie Mortal), una sci-fi con toques de horror dirigida por Roger Donaldson en 1995 y que contó con la destacada presencia de una guapísima (y por aquel entonces una absoluta desconocida) Natasha Henstridge en el papel de una mujer resultante de la supuesta combinación de ADN humano y alienígena recibido en una transmisión del espacio exterior, que buscaba, efectivamente, aparearse con el primer desdichado y/o afortunado que se cruzase en su camino con el objetivo de perpetuar su especie.



