Separation
¿Podrás sobrevivir al divorcio?

Jack y Liz intentan mantener su matrimonio unido, tarea difícil cuando los años han ido pasando, convirtiendo en un pequeño suplicio la convivencia. Se han trasladado recientemente a Hemlock Lake, una pequeña comunidad donde intentarás reforzar los cimientos de su familia. Cuando la tranquilidad del pueblecito ejerce de bálsamo sobre sus heridas emocionales, un misterioso vecino abrirá nuevas heridas, más físicas, que podrían marcar el comienzo de un divorcio con la vida.
Supongo que los lectores habituales ya conoceréis un poco mis gustos, ya sabéis que me encantan los monstruos, las mutaciones, lo depravado y lo onírico – resumiéndolo en una sola expresión, el terror sobrenatural –. Sin embargo, no permanezco ajeno a la realidad que me rodea, soy consciente del devenir del cine de género, sus vaivenes, transformaciones y caídas. Decir que el cine de terror fantástico vive una mala época, igual es quedarse corto; desde luego no vivimos en los dorados años ochenta. Y una de las muestras claras, como pasara allá por los noventa, sería la proliferación de thrillers, de todos los pelajes, en la producción cinematográfica actual. Un thriller resulta aun más barato de rodar que una película de zombies, además apela a otros sentidos más generalistas del espectador, con el consabido beneficio de cara a la galería. Además, la buena racha de proyectos asiáticos con sabor a thriller (Confessions, I Saw the Devil, The Man from Nowhere…) están inyectando nueva vida en un género que Hitchcock y Sharon Stone usaron para cimentar la cultura popular. Por eso, aunque no sea mi estilo favorito, creo conveniente recalcar la proliferación presente y futura del suspense dentro de la industria, y por ende en Almas Oscuras, puesto que, pese a no resultar tan llamativo como un monstruo mutante cantando jotas, también nos llena y divierte esa tensión psicológica salpicada de sangre, tipos duros, traiciones, misterios y toda la carne que quepa en la cazuela.


