Separation

¿Podrás sobrevivir al divorcio?

Separation

Jack y Liz intentan mantener su matrimonio unido, tarea difícil cuando los años han ido pasando, convirtiendo en un pequeño suplicio la convivencia. Se han trasladado recientemente a Hemlock Lake, una pequeña comunidad donde intentarás reforzar los cimientos de su familia. Cuando la tranquilidad del pueblecito ejerce de bálsamo sobre sus heridas emocionales, un misterioso vecino abrirá nuevas heridas, más físicas, que podrían marcar el comienzo de un divorcio con la vida.

Supongo que los lectores habituales ya conoceréis un poco mis gustos, ya sabéis que me encantan los monstruos, las mutaciones, lo depravado y lo onírico – resumiéndolo en una sola expresión, el terror sobrenatural –. Sin embargo, no permanezco ajeno a la realidad que me rodea, soy consciente del devenir del cine de género, sus vaivenes, transformaciones y caídas. Decir que el cine de terror fantástico vive una mala época, igual es quedarse corto; desde luego no vivimos en los dorados años ochenta. Y una de las muestras claras, como pasara allá por los noventa, sería la proliferación de thrillers, de todos los pelajes, en la producción cinematográfica actual. Un thriller resulta aun más barato de rodar que una película de zombies, además apela a otros sentidos más generalistas del espectador, con el consabido beneficio de cara a la galería. Además, la buena racha de proyectos asiáticos con sabor a thriller (Confessions, I Saw the Devil, The Man from Nowhere…) están inyectando nueva vida en un género que Hitchcock y Sharon Stone usaron para cimentar la cultura popular. Por eso, aunque no sea mi estilo favorito, creo conveniente recalcar la proliferación presente y futura del suspense dentro de la industria, y por ende en Almas Oscuras, puesto que, pese a no resultar tan llamativo como un monstruo mutante cantando jotas, también nos llena y divierte esa tensión psicológica salpicada de sangre, tipos duros, traiciones, misterios y toda la carne que quepa en la cazuela.

A little bit zombie

Me casé contigo por tu cerebro

A little bit zombie

Steve es un treintañero asustado frente al compromiso, por un lado quiere a su novia, pero por otro, y dado su tranquilo carácter, le asusta la desbordante energía que ella desprende. De fin de semana con otra pareja, el pobre Steve es infectado por un virus mutante que lo transforma en zombie. De tal guisa, tiene que hacer frente a su creciente deseo por comer cerebros humanos, a la vez que mantiene tranquila a su chica y evita los envites de una cazador de muertos vivientes demasiado dedicado a su trabajo.

No ha pasado ni una semana desde que acabase 2011 y ya tenemos en la recámara dos comedias de zombies, buscando gamberrismo antes que humor inteligente. Una es la sugerente Detention of the Dead (y digo sugerente porque un servidor, a pesar de estar entrado en años, disfruta como un enano del terror adolescente) y la otra vendría a ser A Little bit Zombie (“Un poquito zombie”). Proyectos ambos desarrollados en 2011 y que verán la luz este 2012 a lo largo de diferentes festivales especializados y, si puede ser, antes del fin del mundo. Aunque en el caso de la segunda de las dos, la película de la que hoy os hablamos, parece que el humor tiende más a lo intrascendente, dejando la sangre y las decenas de muertos vivientes de lado, para centrarse en los elementos cómicos de la transformación en “comecerebros”, contrapuestos a las tonterías normales de una comedia gamberra norteamericana al uso (aunque A little bit Zombie provenga de la “exótica” Canadá).

Howling

La piel del lobo es la que más calienta

Howling

El veterano detective de la brigada de homicidios, Sang-Gil, está investigando una serie de muertes, todavía no se atreve a llamarlas “asesinatos”, aparentemente causadas por combustión espontánea. Sin embargo, junto a su nueva y joven compañera, Eun-Young, descubrirá que detrás de esas muertes se esconde la presencia de un lobo inusitadamente inteligente. ¿Un lobo con la capacidad de hacer arder a los seres humanos?

Esperad que me ponga las gafas de leer de cerca, ummm… “un lobo con la capacidad de incinerar seres humanos”, no habré leído bien seguro, mirare más detenidamen… ¡Ah! ¡Pues sí! No cabe duda, estamos hablando de un lobito que ha aprendido las bondades de un buen churrasco de persona. Claro que si esto viniera de cualquier otra parte del mundo, que no fuese oriente, sería imposible tomárselo en serio, o al menos tanto como sus responsables. Aunque no me negaréis que la perplejidad deja paso a una necesidad acuciante de saber más del tema, sobre todo, ante tanto puñetero remake y secuela. Un poquito de originalidad a costa del hermoso y místico animal que es el lobo, resulta refrescante, y más por estos lares, donde disfrutamos abiertamente del eterno enfrentamiento Animales Vs. Humanos. Además, su giro preternatural me humedece la boca, frente a recientes producciones, con lobos de por medio, más parcas; como por ejemplo The Grey.

Sin afiliación alguna con la saga de hombre lobos The Howling, conocida en habla hispana como Aullidos (sí, esa que acaban de “remakear” con poca fortuna y menos estilo), nos llega desde Corea del Sur un extraño thriller que luce serio como pocos, amén de estar rodado con la exquisitez propia de la industria asiática, elegancia que a día de hoy todavía me sorprende – ¿cómo diablos hacen estos hombres de ojos rasgados unas películas tan técnicas y occidente parece que está retrocediendo, es un decir, a los primeros pasos de La Linterna Mágica de los Lumière? –.

Down the Road

Sexo y sangre al final de la carretera

Down the Road

Un padre, Hunter Isth, es golpeado por el trágico accidente que cambiará su vida para siempre. Después de la tragedia, Hunter, simplemente desaparece y no vuelve a ser visto; aunque los años ven crecer los mitos y las leyendas urbanas alrededor de las desapariciones de adolescentes con ganas de fiesta – y especialmente aficionados al sexo bajo la impávida mirada de los bosques –.

En la época actual, Jenn, una chica preciosa y decidida, acaba de ser dada de alta de una prologada estancia médica. Sin tiempo a descansar siquiera, sus amigos deciden animarla llevándola de acampada el fin de semana. Lo que no esperaban, ¿alguna vez lo hacen?, es tener que luchar por su vida contra los designios de un hombre demente hasta la médula.