Vampire
Tu muerte es mi vida

Shunji Iwai es uno de esos directores que no dejan indiferente a nadie. Los aficionados a su cine (un servidor) esperamos sus películas con ansía y expectación desmesurada, el resto directamente no le soporta, bueno, no soporta sus películas y su estilo eminentemente visual, contemplativo y rodeado de una cierta petulancia que, o te engancha o te cabrea. yo le descubrí con la maravillosa ALL ABOUT LILY CHOU-CHOU, y desde entoces me dediqué a repasar buena parte de su filmografía (SWALLOWTAIL BUTTERFLY, HANA & ALICE…), disfrutando con cada una de ellas a niveles insospechados. Reconozco que no es un tipo de cine para todo el mundo, tienes que tener el día y saber lo que vas a ver, y no creo que con VAMPIRE vayan a cambiar mucho las tornas. De hecho, si os informais sobre la película las reseñas van de imprescindible al me abuuuurroo, y en el reciente Festival de Berlín, tras la proyección, la reacción de la gente oscilaba entre los aplausos y vítores y los abucheos. Y es que no estamos ante la habitual película de vampiros, de hecho, el título es más sobre un concepto que el habitual relato de la mítica criatura nocturna.

