Black Water: Abyss

Si es que no aprenden...

Black Water: Abyss

Bueno, esto es, ¿habéis visto The Descent (2005)? Pues si la reciente A 47 metros 2 (2019) era lo mismo, pero con tiburones, ahora Black Water: Abysss es lo mismo, pero con cocodrilos. Y también se trata de una secuela. Bastante tardía, eso sí. Allá por 2007 se estrenaba en Australia un pequeño survival que quedó un poco tapado por otro similar, pero más grande, El territorio de la bestia. De algún modo han pensado que era el momento de recuperar la marca, aunque llevándola a la formula Aliens: más monstruos, más acción, más espectáculo. Y como podéis imaginar por la comparación del comienzo, pasamos la acción a una cueva.

Repite director, Andrew Traucki, al que también debemos la que, para mí, es una de las mejores aportaciones al subgénero de tiburones de los últimos años: El arrecife (2010), aunque luego bajó varios escalones con La jungla (2013). Ya veremos si con Black Water: Abyss sale cara o cruz.

La campana del infierno

Venganzas y matasuegras

La campana del infierno

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

La campana del infierno

Hoy toca revisar clásicos. En concreto un título relativamente poco conocido del fantaterror europeo que nacio con mal pie. Su director murio, el último día de rodaje, al caer desde lo alto del campanario que aparece en varios instantes de la cinta. Una muerte que truncó una carrera prometedora, la de Claudio Guerín, y otorgó a “La campana del infierno” la etiqueta de *película maldit*a. Es interesante revisar el título porque el tiempo ha convertido lo que era una narración inicial confusa en modernidad. Además, la potencia de alguna de sus escenas, demuestra lo transgresora que fue la década de los 70 a la hora de impactar al público.

Con un reparto internacional que encabeza el actor Renaud Verley, estrella fugaz del cine francés de la época, y la actriz Viveca Lindfors, curtida en secundarios del cine de terror y cocinera del pastel que con empeño buscaría el zombi de Creepshow, la película nos transporta a un pueblo de la costa gallega al que regresa, después de varios años internado en un psiquiátrico, Juan (Verley). Esta visita despierta el recelo de Marta (Lindfors), tía y albacea de la fortuna del protagonista. Desde el primer encuentro Marta ve, en las constantes bromas de su sobrino, una posible amenaza para ella y sus tres hijas.

Lo mejor: Mantiene el interés incluso cuando es predecible. Crea una Atmósfera inquietante que funciona de maravilla

Lo peor: Alguno de sus giros se ven hoy en día muy tontos. Las escenas con animales.


Diablo rojo (PTY)

Brujas con polleras.

Diablo rojo (PTY)

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Diablo rojo (PTY)

Nueva vídeo reseña. En esta ocasión de una cinta latina encontrada por casualidad viendo trailers en Internet. Gracias a la amabilidad de sus creadores hemos tenido la posibilidad de verla para dar nuestra opinión. Hemos tratado de sacar todo el partido posible al escaso material promocional para contaros de qué va. Aunque muchos de vosotros tendréis la oportunidad de verla pronto en una popular plataforma.

Lo mejor: Noble homenaje al cine en el que se inspira y algunos elementos locales.

Lo peor: ¿Los caníbales que pintaban en todo esto? Las secuencias de acción, disparos y casquillos digitales son mejorables.


Sardú

El teatro macabro

Sardú

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Sardú

“Sardú”, dirigida por Joel M. Reed y conocida también como “Blood Sucking Freaks” y “The Incredible Torture Show” fue la primera película distribuida por la ya mítica Troma, una obra altamente morbosa y misogina pero mal rodada que no pasó desapercibida para la asociación “Women Against Pornography” quienes con sus continuas presiones impidieron que la cinta se proyectase en salas comerciales de Estados Unidos.

Sardú (O’Brien) es el maestro de ceremonias del Teatro Macabro, en el cual él se dedica a asesinar personas en público, haciéndolo parecer como parte de su acto.

Estamos ante el remake de “The Wizard of Gore” de Herschell Gordon Lewis (1970), y a la que no are más alusiones porque jamás he visto.

Lo mejor: Carnaza y violencia

Lo peor: Las actuaciones (pero poco importa)