Cualquiera que haya ido a dar con sus huesos en Zaragoza, sabrá del extraño limbo cultural donde vivimos: una comunidad con una inquietud artística sin límite donde se celebran limitadas actividades que satisfagan el hambre por cultura de calidad que tiene mi amada región; y peor es si dejamos la generalidad para pasarnos a la cultura underground o si, directamente, salimos de la capital. Y eso que nuestra comunidad se puede enorgullecer de la fama de organizadores perfeccionistas de eventos de todo tipo y por estar llena de gente amable, dedicada y muy bien formada.
Una vez pasado el momento de crítica – donde creo haber plasmado perfectamente la idiosincrasia aragonesa: personas que nos quejamos mucho del yermo donde vivimos pero sacamos pecho de nuestro origen a la menor ocasión -, quiero ponerme serio y orgulloso para anunciaros la 1era Muestra de Cine Fantástico y de Terror de Zaragoza. Parece que los tiempos cambian y las inquietudes de cientos de miles de aragoneses empiezan a plasmarse en festivales, ferias y salones de todo tipo: erotismo, cómic, música, gastronomía, deporte y, por fin, terror y fantasía. Pese a la humildad que nos caracteriza y a la tranquilidad con la que abordamos nuestros proyectos, siempre intentamos llevar nuestras ambiciones lo más lejos que podemos. El caso de esta primera muestra no es una excepción.