Has filtrado por autor: Carlos Cubo

Riddick

La ley del mínimo esfuerzo

Riddick

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  • Título original: Riddick
  • Nacionalidad: USA | Año: 2013
  • Director: David Twohy
  • Guión: David Twohy
  • Intérpretes: Vin Diesel, Jordi Mollá, Katee Sackhoff
  • Argumento: Traicionado por su propia especie y dado por muerto en un lejano y desolado planeta, aparentemente sin vida, el duro Riddick tendrá que luchar por la supervivencia contra depredadores alienígenas.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Riddick

Cuando, en el 2000, se estrenó una pequeña película de ciencia ficción con monstruos titulada Pitch Black, pocos pensaban que casi conseguiría triplicar su presupuesto. No solo eso, sino con el tiempo se convirtió en obra de culto para muchos. El principal beneficiario de todo esto fue su protagonista, Vin Diesel, poco conocido por aquel entonces y que dudo pensara que estaba interpretando al personaje que, junto al Dominic Toreto de la saga Fast and Furious (2001-¿?), le haría una estrella reconocida por las masas. Así, Richard B. Riddick, el letal antihéroe de la galaxia, regresa en un tiempo en el que Diesel sabe que ha de aferrarse a lo ya conocido. Lo hace volviendo a los orígenes y obviando la megalomanía de la fallida secuela Las crónicas de Riddick(2004). ¿Han acertado esta vez?

Lo primero que es de agradecer de esta película es su calificación R. En tiempos en los que los mercenarios de Stallone estuvieron tentados de caer en el PG-13, no sería extraño que una saga con potencial público adolescente como la de Riddick sufriese cortes para llegar a más espectadores. Gracias a esto, podemos divertirnos con alguna que otra sorpresa truculenta además de los típicos chorretones hemoglobínicos digitales. No esperéis una fiesta gore, pero sí un poco de la violencia macarra con sus momentos explícitos. Aparte, el personaje, aunque nunca dejó de ser un bruto, vuelve en gran parte a su vena más salvaje y sarcástica. Algunas concesiones a la galería, pero nada que sonroje. Claro que, estar autorizada solo para mayores de 18 años (en USA y otros países no pueden acceder menores si no es acompañados de padre o tutor) hace que los productores aparquen riesgos. Esto es, reducir presupuesto.

Lo mejor: Los primeros treinta minutos, en los cuales, casi sin diálogos, nos cuentan cómo vive un solitario Riddick en un entorno hostil.

Lo peor: Hasta llegar al desenlace, el desarrollo carece de interés, con unos cuantos personajes sin carisma y guión redundante.


Kite

El polémico anime cobra vida

Kite

Sin duda, una de las OVA japonesas más controvertidas de los noventa fue Kitte (1998), también conocida como A Kite o Sexo letal. No fue una década escasa de anime polémico por su cantidad de violencia y sexo explicito, pero esta obra de culto se hizo un hueco entre personalidades como Quentin Tarantino, quién la utilizó para construir la mortífera lolita Gogo Yubari de Kill Bill vol. 1 (2003). Y parece ser que también de Samuel L. Jackson, no por nada buen amigo del genial director de Pulp Fiction (1994) y aficionado a salir en todo tipo de películas. De ahí que el bueno de Jackson no se lo haya pensado para secundar a la vengativa joven que protagoniza esta adaptación.

Sawa no sólo es una estudiante de instituto, también es una asesina a sueldo. Está bajo el control de Akai y Kanie, quienes le dicen a quién debe asesinar. Hace 3 años sus padres fueron asesinados, entonces Akai decide encargarse de su tutela. Aprovechándose y teniendo relaciones con ella cuando a él le apetecía. Sawa vive una vida difícil, pero se embarcará en una aventura para descubrir quién asesino a sus padres.

Kite comenzó como un proyecto entre el citado Jackson y el director David R. Ellis, quien al parecer hizo buenas migas con el popular actor afroamericano en la regulera Serpientes en el avión (2006). Cuando Ellis fue hallado muerto en junio del pasado año, el guión de Yasuomi Umetsu, firmante del original, pasó a manos de Ralph Ziman, responsable de la reputada El protector (2001). Para el papel principal, el de Sawa, escogieron a la guapa India Eisley, vista en Underworld: El despertar (2012)

Los señalados entran segundos en USA

Aunque rentable, provoca un bajón en la franquicia

Los señalados entran segundos en USA

En 2013 la exitosa franquicia Paranormal Activity faltó a su cita correspondiente. Por eso, en este recién inaugurado 2014, en lugar de una serán dos las películas que llegarán a los cines. Por mi parte me quedo igual, pero a juzgar por las cifras que consigue cada entrega en las taquillas de medio mundo, la espera se habrá hecho eterna para unos cuantos. Así, el llamado spin-off latino, Paranormal Activity: Los señalados, ha aterrizado en las salas USA en un fin de semana sin competencia de estrenos. Entre los analistas había confrontación de opiniones sobre el potencial de este spin-off: algunos opinaban que no sería capaz de pasar de los 15 millones de dólares, mientras que otros la situaban alrededor de los 20. Sea como fuere, estaba claro que la merma de ingresos respecto a las anteriores sería notoria, la cuestión era por cuanto. Finalmente, Los señalados se han embolsado 19 millones en sus tres primeros días, quedando en segunda plaza por detrás de la cinta animada Frozen, ésta en su séptima semana en cartelera.

Tirando de archivo, el primer PA (2007), comenzó con una distribución limitada para terminar saltando a la distribución masiva y 107 millones. A partir de ahí, las secuelas se estrenaron como si de blockbusters se tratase: PA2 (2010) arrancó con 40 y terminó con 84; PA3 (2011) lo hizo con 53 para amasar 104 finales y PA4 (2012) dio el bajón con 29 de estreno y 54 al final de su carrera. Todo esto, se entiende, hablando únicamente del mercado USA. Claro que, tal bajón es poco significativo si tenemos en cuenta que, al igual que las anteriores, el presupuesto de PA4 no fue superior de 5 millones. En todo caso, un indicativo de que la saga, pese a seguir siendo muy rentable, estaba agotando la formula. Los señalados cuenta también con 5 millones de presupuesto. Es muy probable que su descenso en las próximas semanas sea más que abrupto, por lo que plantarse en los 35-38 millones sería su meta más lógica. Suficiente para empezar a dar beneficios.

Trance

La mente es el peor enemigo

Trance

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Trance

Danny Boyle tiene una habilidad especial para que cualquier película, sea el género que sea, termine teniendo connotaciones del cine de terror. Sus personajes siempre lo pasan mal, por el motivo que sea. A saber, la pesadilla del mono de un drogadicto, la de un joven urbanita en un viaje al presunto paraíso, la de los astronautas y científicos en una misión suicida contra el sol o la de un amante del deporte extremo atrapado entre rocas. Son solo algunos ejemplos de los temas que ha tratado Boyle, y que van desde el drama a la tragicomedia pasando por lo experimental y la ciencia ficción. Unas veces más acertado que en otras, siempre es un autor al que seguir en cada proyecto. Porque, ante todo, tiene personalidad. Trance no difiere con dicha dinámica. Sigue a rajatabla el ideal sobre que los personajes tienen que sufrir, cuanto más mejor. La diferencia es que, en esta ocasión, el enemigo es uno de los peores que puede tener el ser humano: su propia mente.

Simon (James McAvoy), subastador de artículos de bellas artes, se compincha con una banda criminal para robar una obra de arte que vale millones de dólares, pero después de haber recibido un golpe en la cabeza durante el atraco, descubre, al despertarse, que no recuerda dónde ha escondido el cuadro. Cuando las amenazas y la tortura física no logran ninguna respuesta, el jefe de la banda (Vincent Cassel) contrata a una hipnoterapeuta (Rosario Dawson) para que hurgue en los recovecos más oscuros de la psique de Simon. A medida que va adentrándose en su destrozado subconsciente, lo que está en juego llega a ser mucho más y los límites que separan el deseo, la realidad y la sugestión hipnótica comienzan a difuminarse y desaparecer.

De este modo, una clásica película de robos se convierte en otra pesadilla donde nada es lo que parece. Tanto, que el último tercio del guión se resume en continuos giros argumentales que entorpecen el ritmo y hacen inevitable el típico recurso de los flashbacks para que el espectador no se pierda. No obstante, las incongruencias no desaparecen con las explicaciones. Y el libreto de Trance, escrito por Joe Ahearne y John Hodge no escatima en esas idas de olla que vuelven confuso lo que ya había sido comprendido. Es el principal punto negativo de una propuesta que, por lo demás, se ve con interés, sobre todo durante los sensacionales primeros 45 minutos, y se guarda en la manga varios momentos para el recuerdo que no desvararé aquí. De hecho, es importante saber lo menos posible.

Lo mejor: Las interpretaciones, la banda sonora y la siempre estimulante puesta en escena de Boyle.

Lo peor: El guión decrece a partir de la segunda mitad. Su desenlace es demasiado precipitado para todo lo que pretende explicar.