Has filtrado por autor: RedRum

H.

Baby Boom

H.

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

H.

“Te contaré un secreto, algo que no se enseña en tu templo. Los dioses nos envidian. Nos envidian porque somos mortales, porque cada instante nuestro podría ser el último, todo es más hermoso porque hay un final. Nunca serás más bella de lo que eres ahora, nunca volveremos a estar aquí…” Homero

«Memento mori». Es indudable que el hecho de la mortalidad condiciona nuestros actos, porque, como bien enuncia Homero en la Iliada, «cada instante podría ser el último». Quizás sea esta la razón por la que nos obsesionan temas como vivir durante muchos años o —especialmente— la maternidad. Nuestros hijos son algo así como las huellas que dejamos tras la muerte. Pero un hijo no deja de ser una fotocopia del 50% de nosotros mismos. Un “nosotros” que, en un determinado instante, dejará de ser presente y pasará a ser pasado… desapareciedo tras de sí todos sus recuerdos.

H. entraría, perfectamente, dentro de las grandes sorpresas del año. Es una película con cualidades infinitas: imaginativa, despampanante, egregia y una fantástica opción si lo que deseamos es quitarnos la espina de propuestas de índole similar que no supieron desarrollar todo el potencial que prometían. Recuerdo que hace unos años, cuando tuve la oportunidad de ver la sobrevalorada Melancolía (Melancholia, 2011), lo que más me molestóo fue descubrir que, en realidad, se trataba de un empalagoso dramón en el que la ciencia-ficción apocalíptica era algo subalterno y anecdótico al que solo se le dedicaban unos tres minutos de metrage, sirviendo de mero recipiente para contener las extravagantes emociones de su protagonista.

Lo mejor: el caballo y el busto flotante.

Lo peor: el capitulo I puede fusilarte de sueño, hay que ir con paciencia y saber bien en que pajar se adentra uno.


Julia

Un espíritu... ¿libre?

Julia

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Julia

El tiempo ha construido arquetipos que siempre funcionan y que, hoy por hoy, constituyen pilares elementales para el género. Todos sabemos, a estas alturas, que si mezclamos un “rape” (violación) logrado con un trepidante “revenge” (venganza), el resultado siempre dará un aprobado —o casi siempre—. Hace un par de años que nuevos cineastas acuden a las viejas fórmulas y usos, para aportar una nueva perspectiva del subgénero rape&revenge (Girls against boys, Felt o Savaged son notorias muestras de ello), buscando nuevas tramas, conflictos morales y giros inesperados en el guión con los que se pretende eludir la triste etiqueta de “No aporta nada nuevo” con la que, por cierto, suelo terminar muchas de mis reseñas. Y precisamente es justo ahí, en esa necesidad de aportar novedades a un subgénero tan estático y tan poco abierto a los nuevos aires como es el rape&revenge, cuando entramos en una zona pantanosa. Cuando rompemos las reglas de un subgénero solo pueden suceder dos cosas: o le sacamos brillo…, o lo enterramos en polvo. A veces funciona, como en el caso de Lucky Mckee y su The Woman, la adaptación de la novela de Jack Ketchum; mientras que en otras ocasiones, sencillamente, no lo hace, como en el caso de la presente Julia.

El argumento base de Julia es bastante chocante: Julia se dirige a una cita en la que será drogada, maniatada, violada y dada por muerta por un grupo de delincuentes. Cual “Ave Fénix” Julia revive y, moribunda, consigue llegar a su casa para lamerse las heridas. Pasados los días Julia se introduce en una secta liderada por un tal Dr. Sgundud, quien la entrenará y transformará en una asesina de hombres, con la única condición de que Julia jamás se podrá vengar de sus asaltantes. Si lo hace tendrá que pagar un precio muy alto. ¿Podrá Julia evitar la tentación?

Lo mejor: Julia.

Lo peor: El guión.


The Invitation

Propaguemos el dolor

The Invitation

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4.5/5

The Invitation
The Invitation ha sido la vencedora de la 48 edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic Catalunya.

Muchos son los que piensan que una buena película de monstruos es aquella que esconde al monstruo hasta el final, principalmente porque mostrarlo con anterioridad significa descubrir la amenaza y, por ende, dejar a la película en paños menores. Probablemente la persona que piense de esta manera, estará completamente en sintonía con el filme del que hoy vengo a hablaros: The Invitation. Una película que esconde otra película que no se mostrará hasta el final; en realidad algo parecido a lo que experimentan los protagonistas de The Invitation, al recibir una invitación a una fiesta que a su vez esconde otra invitación a un futuro que no descubrirán hasta que finalice la velada.

Desquiciante, inquietante y MUY agobiante. Soy consciente de lo dañino que puede resultar apostar por “un caballo ganador” con medio 2015 aún por descubrir, y precisamente ese es el motivo por el que no suelo decantarme por notas tan altas hasta final de año, que suele ser cuando tengo una idea mucho más formada de lo mejor que me ha deparado el curso que está a punto de terminar. Y mucho menos quiero infundir expectativas equivocadas con una película que, aunque diste de ser perfecta y difícilmente será del gusto de la mayoría (su ritmo, demasiado flemático, es un punto que juega muy en su contra), es la propuesta más especial, trabajada y apasionante que he experimentado en meses.

Lo mejor: 12 apóstoles acompañan a este particular Cristo en esta fiesta. Todo.

Lo peor: Nada.


Hellions

A destripar calabazas

Hellions

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Hellions

Despellejada y vapuleada por buena parte de la crítica, me siento en la obligación de reivindicar algo bueno cuando lo veo…, aunque solo me lo parezca a mí. Hay mucho de bueno en Hellions que nadie parece querer contabilizar. Os estoy hablando de un título que ha quedado tristemente empañado por ese debate, atrapado en un punto sin retorno, que en muchas ocasiones se utiliza demasiado a la ligera; me refiero a la eterna polémica “homenaje/robo”. La delgada línea que separa ambos términos es, precisamente, lo que me ha impulsado a escribir esta reseña; y es que son muchos los que tildan a Hellions de un sucio robo que, con la intención de aprovechar el tirón de la ausente secuela de Truco o Trato (Trick’r Treat, 2007), intenta colarnos una historia tramposa que, de otro modo, habría hastiado a cualquier hijo de vecino. Opinión que no solo no comparto, sino que me parece incluso arbitraria y alejada de la realidad. Creo que, en esencia, el principal problema de Hellions no ha sido Hellions, sino las diversas referencias que contiene. Y en mi opinión tampoco se puede estigmatizar un título por repetir fórmulas que, tarde o temprano, se convertirán en el pan nuestro de cada día. Dicho lo cual, voy a lo que me concierne…

Hellions es una película propia de Halloween que no debería obviarse en modo alguno y que os animo a disfrutar. La ambientación es una pura maravilla; por un lado coquetea con la serie B más bruta, pero por otro lado es adorablemente pueril, incitando al espectador a formar parte de esa festividad que transmite y haciéndonos partícipes de la magia de la evasión. Es, en cierto modo, perfecta y hermosa: inquietantes disfraces de antaño, un hermoso ángel dispuesto a embadurnarse de sangre… y más sangre, la luna llena cada vez más prominente y sinuosa, la atmósfera tiñiéndose de una tonalidad violeta, una banal soundtrack copy-paste de la mencionada Trick’r Treat y, lo mejor para el final, la tácita verdad que esconde tanta imagen impresionista.

Lo mejor: viajar al mundo de Hellions; ha sido único, oscuro y muy molón. Otro acierto marca Sundance.

Lo peor: pierde demasiado tiempo jugando a ser la pelicula de Serie B del año para poder venderse ante un público más comercial.